La presencia del almirante Horacio Nelson en
Tenerife sólo se entiende como una maniobra
de invasión. Esto es lo que sucedió…

En la primera parte de este texto doble se habló de los antecedentes que desencadenaron la presencia del almirante Horacio Nelson en Tenerife. La Guerra anglo-española había comenzado, por lo que se sucedían diversos ataques sobre posiciones ocupadas por el enemigo, y una de ellas eran las Islas Canarias, preciado enclave geoestratégico del Océano Atlántico.

Esta situación no pasaba desapercibida para la Corona Británica, por lo que preparó una invasión, con la idea de obtener, cuanto menos, un puerto en este archipiélago. Se trataba de una misión de vital importancia para los intereses ingleses, por lo que no escatimaron en medios ni en recursos humanos. Sólo así se explica la presencia del reputado almirante Nelson en Tenerife, pues fue uno de los militares más importantes de su reino.

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Retrato del almirante Horatio Nelson

con todo listo para iniciar la conquista, el ataque a la ciudad de Santa Cruz de Tenerife se había dividido en dos fases. La primera consistía en el desembarco de 900 hombres en una playa cercana al núcleo urbano. Esto se haría por la noche, para pillar desprevenidos a los españoles. Si con esta incursión no era suficiente, se pondría en marcha la segunda fase, que consistía en una llegada masiva al puerto de Santa Cruz, que se intentaría tomar por la fuerza. Esto se intentó desde el primer ataque, y nada hacía pensar que fuera a habar más de uno…

Primer ataque:

Esta primera oleada que había planeado Nelson en Tenerife se inició como estaba previsto. En la noche del 22 de julio, tres fragatas inglesas se aproximaron a 3 millas de la costa y desplegaron la flotilla de lanchas de desembarco, con la que los citados 900 hombres llegarían a tierra supuestamente por sorpresa. Esta aproximación se dividió en dos tandas: la primera, provista de 23 lanchas, se dirigió hacia el barranco del Bufadero; la segunda, directamente hacia la ciudad, para poder efectuar la segunda fase del plan, en caso de que lo inicialmente previsto no resultara efectivo.

Sin embargo, este primer intento fue un rotundo fracaso. Por un lado, no había ninguna sorpresa en la maniobra efectuada, pues toda la defensa española estaba alertada del inminente ataque. Pero, aparte de esto, los ingleses ni siquiera tuvieron suerte con los vientos, lo que provocó que la misión tuviera que abortarse.

Segundo ataque:

Ante este fracaso, la misma mañana del 22 de julio decidieron desembarcar en la isla a lo grande, una vez perdido el elemento sorpresa. A pesar de la estrategia que se había planteado, esta había fracasado, por lo que el plan de Nelson en Tenerife debía cambiar. Es por ello que varias fragatas fondearon lo más cerca posible de dicho barranco y alrededor de 1000 hombres desembarcaron en la playa de Valleseco. Allí pudieron tomar una pequeña cota, pero los defensores los detuvieron a base de fuego cruzado desde el castillo de Paso Alto y otras fortificaciones.

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Las defensas españolas ante el ataque inglés

Como se había comentado previamente, una de las ideas que había preparado el almirante Nelson en Tenerife era la de tomar dicho castillo, pero, debido a esta situación, no fue posible avanzar, ni mucho menos conquistarlo. Como la batalla se había focalizado en esta zona, el general Gutiérrez reforzó las defensas para evitar cualquier incursión en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife por parte de los invasores. Esta batalla se prolongó hasta el 23 de julio, cuando los ingleses asumieron que no iban a ser capaces de avanzar desde su posición: no estaban bien situados, las defensas españolas eran demasiado potentes y el terreno escarpado imposibilitaba sortear dichas dificultades. Por lo tanto, la noche del 23 al 24 de julio decidieron retirarse.

Tercer ataque:

Las embarcaciones inglesas levaron anclas y se alejaron de la costa. Por su parte, el general Gutiérrez recolocó a sus fuerzas. Los sacó de Paso alto y los situó en la ciudad de Santa Cruz, para que la defendieran de un posible asalto, pues sospechaba que los ingleses no volverían a probar una jugada que ya les había salido mal la primera vez.

Las acciones de Nelson en Tenerife se complicaban, por lo que decidió ir a por todas tras los dos fracasos anteriores. Su idea fue el ataque frontal a la ciudad de Santa Cruz. El desembarco se preparó en la noche del 24 de julio. Se formaron 6 grupos de lanchas, que transportaron a 700 hombres hacia el muelle de Santa Cruz. Se cree que la noche presentaba una visibilidad escasa, lo que quisieron aprovechar intentando pasar absolutamente desapercibidos. Para ello, dejaron que el mar los acercara al puerto, en completo silencio y cubriendo cada lancha con una lona.

Pero ni con esas tuvo suerte Nelson en Tenerife. Una fragata española fue capaz de descubrirlos y dio la alarma, y a su vez lo hizo el castillo de Paso Alto. Se inició un intenso fuego que mermó los efectivos ingleses. Lanchas y fragatas fueron hundidas por cañonazos, y, de las que se libraron, muchas colisionaron contra las rocas del muelle y se destrozaron. En los alrededores, los ingleses que habían sobrevivido fueron tiroteados.

Se aproxima el momento histórico más destacado de la batalla…

nelson en tenerifeDe los efectivos desplegados en lancha, sólo 5 alcanzaron el muelle, y en una de ellas viajaba el almirante Nelson. Sin embargo, antes de llegar a tierra firme, sucedió uno de los hechos más recordados de la historia de Canarias. El cañón Tigre disparó una bala, que impactó de lleno en el brazo del almirante, lo que provocó el desmembramiento. La batalla de Nelson en Tenerife se había acabado, pues fue evacuado de urgencia. Sobrevivió al ataque, pero con una derrota histórica bajo el brazo.

Algunos ingleses consiguieron llegar a tierra firme, y trataron de organizarse para llevar a cabo la invasión, aunque fuera bajo mínimos. Pero fue inútil. Los supervivientes fueron acorralados en la plaza de Santo Domingo y se refugiaron en el convento. Por su parte, el general Gutiérrez bloqueó la entrada del muelle, de tal manera que no se pudieran producir nuevos desembarcos ingleses. Aun estando Nelson en Tenerife todavía, no pudo ayudar a sus hombres, acorralados en la isla, que a los pocos días firmaron la rendición y retornaron a las fragatas, desde donde viajaron de vuelta a Inglaterra. Tenerife, al frente del general Gutiérrez y con una defensa conformada por humildes milicianos, fue capaz de resistir la fuerza de la marina inglesa, históricamente considerada como la más potente del mundo.


Para la redacción de este texto, se ha tomado como referencia la entrada de la Wikipedia titulada Ataque a Santa Cruz de Tenerife (1797).


Imágenes:

Imagen destacada: Cuadro de Esteban García.
Imagen 1: Retrato del almirante Nelson, por Lemuel Francis Abbott.
Imagen 2: Cuadro de Pedro de Guezala.
Imagen 3: Cuadro de Richard Westall.